ICV, CCOO, UGT y algunos sectores supuestamente pacifistas, dan apoyo a la guerra contra Libia. ¿Por qué? La razón principal es que los EE.UU., Gran Bretaña, Italia y Francia, han tenido la habilidad de poner al coronel Gadafi en el centro de la atención mundial.La "historia" que se vende a la opinión pública mundial es que estamos ante un dictador sanguinario que se ha perpetuado en el poder durante cuarenta años, y en estos momentos su pueblo pide democracia y libertad. Contraviniendo estos deseos, el dictador sanguinario se niega a abandonar su fortaleza y aplasta a su pueblo. Se habla incluso de que está cometiendo un genocidio y lo amenazan con llevarlo al Tribunal Penal Internacional.
LA LLAMADA REVOLUCIÓN ÁRABE
La "historia" contada por los medios occidentales ha calado entre la población al coincidir con la llamada revolución árabe-democrática, que ha prosperado en Túnez y Egipto. Sin embardo, en Egipto y Túnez no ha habido revolución.
En primer lugar, la revolución no es el derrocamiento de un tirano, sino de un sistema de relaciones de poder, políticas y económicas, y esto, que sepamos, aún no ha acaecido, lo cual no quiere decir que en un futuro próximo no se pueda producir.
En segundo lugar, Egipto ha comenzado un proceso de cambio. Pero de momento son las fuerzas más moderadas y pro capitalistas las que tienen el control de la situación. Recientemente, el ejército, con el apoyo de los EE.UU., el de los Hermanos Musulmanes y el del antiguo partido de Mubarak, ha logrado un resultado favorable en el referéndum para enmendar la Constitución. Las fuerzas del no, que integraban a los partidos de izquierda, el movimiento democrático, a los trabajadores organizados y a la minoría copta, salieron derrotadas. En este contexto será difícil evitar la victoria electoral del antiguo partido de Mubarak y de los Hermanos Musulmanes, que cuentan con el apoyo financiero de Arabia Saudita
Curiosamente, mientras las cañoneras occidentales disparan contra Libia, en Arabia Saudita, la familia y la dictadura monárquica retrógrada, que cuentan con la ventaja de ser el mejor aliado árabe de Estados Unidos, ha invadido Bahrein, reprimiendo el levantamiento popular. Pero esta masacre de civiles en la propaganda occidental ha tenido un papel de segundo orden, tal vez porque en Bahrein se encuentra la base de la quinta flota de los EE.UU.
Los acontecimientos de Libia tienen poco que ver con el movimiento democrático en Egipto y Túnez. En primer lugar, en Libia no hay un movimiento democrático, y mucho menos un movimiento obrero con partidos de izquierda y sindicatos. La lucha contra Gadafi se encaminó inmediatamente hacia la insurrección armada, lo que ha dado al conflicto un carácter de guerra civil.
Sólo con una gran imaginación se puede pensar que la revuelta Libia expresa los valores democráticos y la libertad, cuando de hecho hunde sus raíces en el separatismo y el extremismo tribal.
LOS OBJETIVOS OCCIDENTALES
¿Por qué razón los EE.UU. han presionado para que la acción contra Libia se llevara acabo?
El objetivo occidental en el Oriente Medio es, en primer lugar, eliminar cualquier entidad política independiente o potencialmente peligrosas para poder redefinir así el control conjunto de EE.UU. y los europeos sobre un área que cuenta con las reservas de energía más importantes del mundo. Por otra parte Libia está situada en un punto vital geo-estratégico ya qué es la puerta que conecta el Mediterráneo y África subsahariana.
¿Nadie ya recuerda las guerras en el Chad de los años 80, en las que Francia se implicó a fondo? Si Francia fue la primera que inició los bombardeos, no es sólo porque espera establecer sus empresas multinacionales del petróleo en Libia; también quiere resucitar su papel en sus antiguas colonias de África subsahariana.
El objetivo estratégicos de EE.UU. y de los occidentales es, por lo tanto, el control de África, que en los últimos años se ha convertido en la última frontera de una nueva carrera para hacerse con las materias primas en la cual compiten las antiguas potencias coloniales y los EE.UU., por un lado, y China, La India y Brasil, por el otro.
LAS MANERAS DE HACER DE OBAMA
La guerra en Libia es, además, la primera obra maestra de Obama. Mientras que Bush actuaba de manera unilateral, Obama, tira la piedra y esconder la mano, enviando a la guerra a Francia y Gran Bretaña y logrando la resolución "histórica" de las Naciones Unidas "en defensa de los civiles libios".
Esta estrategia de Obama, por lo que se ha podido ver, ha logrado romper el corazón de algunos que en su día se opusieron a la guerra de Irak, con el grito de NUNCA MÁS y gracias a ello lograron más adelante, un merecido rédito electoral que parece que ahora quieren tirar por la borda.
Paradójicamente, la resolución de Naciones Unidas se adoptó el día en que un avión no tripulado de los EE.UU. mató a cuarenta civiles en Pakistán, un hecho que prácticamente fue ignorado por los medios de comunicación.
Además, contrariamente a lo prometido durante la campaña electoral, Obama no ha cerrado Guantánamo, no se ha retirado de Irak, donde mantiene 48 mil soldados, ha triplicado el número de tropas en Afganistán, e incluso ha extendido la guerra a Pakistán.
Pero por lo que se ve, sus bombardeos sobre los civiles están permitidos. Ahora, el premio Nóbel de la paz, en lugar de poner fin a la guerra de Bush, ha añadido otra en su activo. Todo esto es una buena demostración de la "democracia" de los EE.UU., que mantiene una gran continuidad en su política sin necesidad de depender de ningún "dictador".
LA INCOMPRENSIÓN DE LA IZQUIERDA INCONSISTENTE
La guerra de Libia es una guerra típicamente imperialista. Es una guerra por el saqueo de los recursos mundiales y de lucha entre las potencias mundiales.
Pero ahora mucho ya no se acuerdan o no comprenden que el imperialismo es un sistema económico, político y militar, cuyo objetivo es la dominación y no la libertad. No logran ver que no hay proporcionalidad entre la dictadura ejercida por el "tirano sanguinario" al que de vez en cuando la maquinaria propagandística occidental decide desprestigiar y el imperialismo, que es una verdadera dictadura por el saqueo sistemático de los recursos mundiales y que cuenta con un inmenso poderío destructivo.
Los EE.UU. y el imperialismo europeo en el Oriente Medio y África del Norte no van a ayudar a que "resurja" el mundo árabe. Harán lo contrario: lo enterrarán. Egipto y Bahrein, corren el riego de ponerse del lado de los regímenes y de las fuerzas sociales y políticas más regresivas. La guerra en Libia es parte de esta tendencia general.
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1 comentarios:
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